EL MEDIO AMBIENTE. TODOS SOMOS RESPONSABLES.

“Cuidar el medio ambiente es preservar la salud”

Gaston M. M. Argeri

En uno de sus fragmentos, el artículo 41 de nuestra Constitución Nacional dice “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”.

Desde la Reforma Constitucional de 1994, la cuestión ambiental se ha puesto en foco desde el punto de vista jurídico, para dar cuenta, desde la ley, de la complejidad de la temática y también en la definición de una figura de afectado.

La tragedia ambiental de Amazonas revitaliza el debate y, como hemos advertido, si bien la intención de protección constitucional no es una novedad, sí se evidencia cierta ausencia en la norma y en la falta de rigurosidad a la hora de aplicar la escasa que existe, cuando se aborda el cuidado del medioambiente, tanto más cuanto también se intentan compatibilizar medidas que tiendan a generar conciencia sobre el progreso, sin vulnerar los recursos vitales para las próximas generaciones, promoviendo un modo de producir desarrollo sustentable.

Lo sucedido en Amazonas no sólo interpela a las estructuras políticas y del Derecho: nos vuelve solidariamente responsables si lo analizamos desde un simple argumento: no estamos hablando de una circunstancia temporal sino de un hecho cuyas consecuencias nefastas apenas se vislumbran mientras el fuego consume vorazmente el pulmón verde del planeta.

No obstante, son los Estados los que deben asumir el diseño de una política ambiental con sus correspondientes procedimientos de fiscalización, control, parámetros ambientales, diagnóstico y prevención.

La jurisprudencia internacional regula algunos estándares básicos pero si queremos avanzar hacia una sociedad comprometida con su futuro también debemos trabajar de manera inmediata en la implementación de un marco jurídico que contenga las respuestas a interrogantes claves en el diseño de una política ambiental seria.

El mapa jurídico debe poner en relieve la importancia de que lo legislado en la materia funcione, mientras el Estado intenta avanzar sobre reglamentaciones pendientes; al mismo tiempo –y no es un tema menor- el resto de los actores sociales y económicos también deben asumir la responsabilidad de percibirse como figuras claves del proceso y sumar en esta transición hacia una sociedad ecológicamente consciente.

Ricardo Lorenzetti, Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es autor de numerosas obras, una de ellas “Derecho ambiental”, un libro que aborda, precisamente, estas cuestiones. Consultado sobre la tragedia en Amazonas, la calificó como un crimen y apeló a la posibilidad de concebir una justicia trasnacional en materia de delitos de lesa humanidad sobre cuestiones ambientales.

Siendo un poco más localista, pensaría en los espacios naturales que posee la ciudad de Tandil y lo que tanto avasallamos sobre ellos; sin poder dejar de hacer referencia a las sierras de la ciudad que le brindan recursos naturales en su máximo esplendor.

En nuestra ciudad, la Asamblea por la Preservación de las Sierras se ha convertido en un bastión de la defensa del patrimonio natural y del paisaje protegido. De manera permanente, interpela a las autoridades municipales sobre las falencias existentes en el Plan de Ordenamiento Territorial y en los claroscuros que todavía se vislumbran en el uso extractivo de la piedra. “Ni estamos distraídos ni somos tontos para creer que destruir nuestro patrimonio natural puede resolver alguno de los muchos problemas de la ciudad y el país. Esperamos de las autoridades que asuman de verdad el cuidado del Patrimonio Tandilense y actúen sin ambigüedades“, insisten en algunos de sus comunicados.

Muchas veces renegamos de las/os defensores ambientalistas, por considerarlos fundamentalistas en sus manifestaciones y luchas, pero debemos reconocer que gracias a ellas/os, en muchas oportunidades se encuentran límites y resistencias – con resultados positivos – al atropello de diferentes sectores que “van por todo”, sin importarles realmente el medio ambiente.

¿Quiénes son responsables de proteger el medio ambiente? Todos….

En primer lugar, existe una responsabilidad absoluta de los grandes consorcios y empresas globales; otros responsables son todos aquellos que hacen uso y manipulación de agrotóxicos, sumado a la energía nuclear, electrocontaminación, minería, fracking, etc.

En segundo lugar, nos ubicamos los consumidores, quienes requerimos una educación/reeducación en la temática. Los consumidores, de todas las clases sociales, y de todos los niveles educativos debemos tomar conciencia de la situación y graves perjuicios que se están causando al medio ambiente.

En tercer lugar, se encontrarían los negocios turísticos-inmobiliarios, llegando a afectar reservas naturales, bosques, cascadas, una albufera, entre otros espacios naturales, donde se montan y construyen infraestructuras que no son aptas para la zona; y así podríamos continuar.

El derecho ambiental no se limita sólo al universo de las leyes, es necesario avanzar sobre aquellas asignaturas pendientes para adquirir una visión global, donde todos somos actores responsables y activos en la construcción de una sociedad más consciente de lo que se pone en juego cuando se vulneran sus cimientos, no tan solo pensando en el futuro, sino en el presente en el que vivimos.